acentuaciones de Leonhard · 24 preguntas · 5 minutos
Test de carácter
Veinticuatro veces eliges lo que te queda más cerca, y el test, basado en la metodología de Leonhard-Schmieschek, te muestra el rasgo de carácter que más se nota en ti, tu rasgo dominante.
Cargando el test…
Cómo se calcula
El test se apoya en la metodología de Carl Leonhard y Hans Schmieschek, una de las clásicas en la psicología del carácter. Una acentuación es simplemente un rasgo del carácter acentuado, especialmente marcado, que sigue dentro de lo normal. Tú eliges lo que va más contigo, los votos se suman por siete tipos, y el que más reúne es tu dominante. El segundo más fuerte le añade un matiz.
Siete tipos de carácter
Hipertímico - energía y optimismo, vivacidad, sociabilidad, facilidad para arrancar
Vives en una nota alta: tienes energía de sobra, el ánimo suele ser luminoso y las ideas nuevas se te encienden una tras otra. Con la gente te sientes a gusto, arrancas sin esfuerzo y, aun después de un tropiezo, te sacudes rápido y sigues. A tu lado se está más a gusto y más alegre, porque tu optimismo se contagia. A veces el impulso te lleva a diez cosas a la vez y no todas llegan al final. Puntos fuertes: energía, optimismo, sociabilidad, facilidad para arrancar, mente ágil, aguante ante los reveses. En qué fijarte: abarca menos cosas a la vez y termina lo que empiezas, o las fuerzas se te van en nada.
Demostrativo - encanto y presencia, expresividad, atracción por la atención
Tienes arte y encanto: sabes presentarte, contar con brillo, dejar huella. Te importa estar a la vista, y la atención de los demás te da alas. Notas al público y conectas fácil con cada uno, así que gustar te sale solo. Detrás de ese brillo vive una necesidad real de calor y reconocimiento, y en eso no hay nada de qué avergonzarse. Puntos fuertes: encanto, presencia escénica, palabra viva, soltura en el trato, don de gentes, facilidad para hacer amigos. En qué fijarte: las ganas de atención a veces tiran mucho. Aprende a valerte también sin el aplauso ajeno.
Pedante - orden y solidez, pulcritud, precisión, amor por el orden
Eres una persona de fundamento: te gustan el orden, la precisión y el trabajo bien acabado. Antes de decidir lo sopesas todo y compruebas, y lo hecho lo repasas otra vez para dormir tranquilo. Se puede contar contigo, rara vez fallas y no soportas lo hecho a medias. La otra cara es que el perfeccionismo a veces frena, y los detalles pequeños se te hacen una montaña. Puntos fuertes: pulcritud, fiabilidad, atención al detalle, responsabilidad, solidez, formalidad. En qué fijarte: no dejes que los detalles se coman lo importante. Bien hecho suele bastar frente a perfecto.
Excitable - impulso y franqueza, franqueza, actuar por impulso
Vives por lo que sientes y actúas al momento: una vez que decides, no lo demoras. Hablas claro, honesto, sin rodeos, y la gente sabe a qué atenerse contigo. Aguantar la lentitud y los rodeos se te hace cuesta arriba, te tira la acción y el movimiento. La fuerza del impulso es tu potencia, y a veces esa misma fuerza se adelanta a la razón, así que un arrebato es más fácil prevenirlo que reparar después lo que rompe. Puntos fuertes: franqueza, decisión, honestidad, energía para actuar, sinceridad, valor para llamar las cosas por su nombre. En qué fijarte: busca la pausa entre lo que sientes y lo que dices. Un par de segundos para enfriar salva muchas relaciones.
Ansioso - sensibilidad y responsabilidad, cautela y sentido del deber
Eres una persona sensible y de conciencia: calculas de antemano cómo saldrá todo y te preocupa no fallarle a nadie. La cautela te protege de riesgos de más, y tu atención te ayuda a ver las dificultades antes que otros. Te tomas en serio cualquier promesa, y de verdad se puede contar contigo. Solo que la inquietud tiende a exagerar, y mucho de lo que temes al final no llega a pasar. Puntos fuertes: responsabilidad, sensibilidad, cautela, fiabilidad, conciencia, capacidad de anticipar riesgos. En qué fijarte: aprende a distinguir el peligro real del ruido de la inquietud. Te apañas mejor de lo que crees.
Emotivo - bondad y empatía, ternura, sentir hondo por los demás
Tienes un corazón blando y cercano: sientes hondo a los demás y te llenas fácil de su alegría y su dolor. Te conmueve lo que muchos pasan de largo, una historia, una película, la pena ajena. Con la gente eres delicado y procuras no herir a nadie. El calor y la bondad los valoras por encima de todo. La sensibilidad es un don, pero también te hace más vulnerable, así que a ti te toca especialmente cuidar tus fuerzas. Puntos fuertes: bondad, empatía, disposición a ayudar, sinceridad, sensibilidad al ánimo ajeno, lealtad a los tuyos. En qué fijarte: el dolor ajeno lo tomas muy cerca. Aprende a poner un límite suave para no quemarte por otros.
Enquistado - principios y tesón, constancia, lealtad, memoria del bien y la ofensa
Eres una persona de principios y de meta: si te propones algo, vas hasta el final y no lo dejas a medias. Tienes un sentido agudo de la justicia, das la cara por la verdad y por los tuyos. Tu memoria es larga, recuerdas tanto el bien como la ofensa, y la lealtad la valoras como pocos. Tu fuerza está en la firmeza, y esa misma firmeza a veces te cuesta soltar una vieja ofensa, que te sujeta más de lo que convendría. Puntos fuertes: constancia, tesón, firmeza en los principios, lealtad, sentido de la justicia, fiabilidad. En qué fijarte: aprende a soltar las viejas ofensas. Perdonar libera antes que a nadie a ti mismo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo conocer tu carácter con el test?
Haz el test: 24 veces eliges entre dos opciones la que va más contigo. Las respuestas se suman por siete tipos, y el que reúna más votos es tu dominante. El segundo le añade un matiz.
¿Qué es una acentuación del carácter?
Es un rasgo del carácter acentuado, especialmente marcado, que sigue dentro de lo normal. El término lo introdujo el psiquiatra Carl Leonhard: casi todos tenemos uno o dos rasgos así, y son ellos los que hacen reconocible el carácter.
¿Una acentuación es mala o un diagnóstico?
No, ni es mala ni es un diagnóstico. Es solo un rasgo del carácter muy marcado dentro de lo normal. Empieza a estorbar únicamente cuando está muy acentuada. En la mayoría de la gente es suave y solo da color al carácter.
¿Se puede cambiar el carácter?
El núcleo del carácter es estable, y el tipo dominante suele acompañarnos toda la vida. Pero cómo se manifiesta está en tus manos: te apoyas en tus puntos fuertes y suavizas los débiles. Cambia despacio, pero de verdad.